Cerca del 60 % de las gasolineras y expendios de gas LP operan en México sin contar contar con la autorización en materia ambiental vigente, lo que las pone en riesgo de clausura total o parcial temporal, advirtió Sergio Herrera Torres, socio del despacho GMB Abogados.
"El riesgo operacional se puede ver comprometido dadas las resoluciones sancionatorias que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente en México (ASEA) ha impuesto, inclusive en algunos casos, con la imposición de una clausura total o parcial temporal, medidas que perduran hasta que se acredite la regularización de las desviaciones regulatorias", añadió.
Previo a la entrada en vigor de la ASEA, en el 2015, las instalaciones de expendio, tanto de gasolinas y diesel como de gas LP, eran evaluadas en su impacto ambiental por las Secretarías de Medio Ambiente de las entidades federativas.
"(La falta de autorización en materia ambiental) implica la ausencia de evidencias técnico-científicas que acrediten la identificación, análisis, evaluación y autorización de los impactos ambientales negativos generados por la propia naturaleza de la actividad, así como la falta de medidas de prevención, mitigación o remediación necesarias para evitarlos o reducirlos", expuso Herrera Torres.
Advirtió que esto constituye un riesgo ambiental potencial con alcance a nivel nacional y un motivo de necesaria urgencia para actuar por parte de la ASEA.
"Para aquellos permisionarios que operan plantas de distribución de gas LP, estaciones de carburación de gas LP o estaciones de servicio de expendio al público de gasolinas y diesel es trascendental se adhieran al procedimiento de regularización en caso de que no cuenten con una evaluación de impacto ambiental vigente, como mecanismo para blindar la continuidad de sus operaciones".
Los permisionarios cuya instalación sí cuente con evaluación de impacto ambiental emitida por alguna autoridad estatal, dijo, es pertinente que cuenten también con la evidencia documental que permita acreditar el cumplimiento de sus términos y condicionantes, pues el riesgo operacional se puede ver comprometido, dadas las resoluciones sancionatorias que la ASEA ha impuesto.

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