Varios miles de médicos de cabecera, en huelga desde el lunes pasado, se manifestaron este sábado en París contra la "deriva autoritaria" del Gobierno francés que amenaza su "libertad de ejercer", especialmente por las limitaciones a las bajas por enfermedad y otras medidas de ahorro presupuestario.
Tras la pancarta que decía "Maltratar al personal sanitario es maltratar a los pacientes", los manifestantes recorrieron varias calles del centro de la capital francesa coreando consignas como "queremos personal sanitario, no sanciones" o "la seguridad social habla de números, nosotros hablamos de pacientes".
El origen del malestar de este colectivo se remonta a diciembre pasado, cuando la Asamblea Nacional francesa adoptó una medida que limita las bajas por enfermedad a un mes para las recetas iniciales y a dos meses para las renovaciones.
Otro punto de controversia es la facultad otorgada al director del sistema nacional de seguro médico para fijar unilateralmente los honorarios médicos, según precisó hoy el presidente de la Confederación de Sindicatos Médicos Franceses (CSMF), Franck Devulder, en una rueda de prensa previa a la manifestación.
Devulder pidió al primer ministro, Sébastien Lecornu, "respuestas concretas", tras esta movilización "histórica", en la que participan, según los sindicatos, el 80 por ciento de los médicos, cifra que el Ministerio de Sanidad situó debajo del 20 %.
La presidenta del principal sindicato de médicos de cabecera, MG Francia, Agnès Giannotti, abogó por consultas auténticas y exhaustivas y solicitó la regulación de las consultas sin cita previa.
En Francia, "la necesidad de atención médica aumenta, pero los recursos asignados a ella disminuyen, por lo que, inevitablemente, existe un desajuste. Y hay una deriva hacia el autoritarismo", denunció Giannotti.
Iniciada el pasado lunes, la huelga está convocada hasta el 15 de enero y se espera alcance su punto álgido a principios de la próxima semana, cuando numerosas clínicas privadas se vean afectadas por el cierre de quirófanos.
Los médicos de cabecera también se oponen a otras medidas que el Parlamento francés está considerando, como la posibilidad de imponer objetivos de reducción de recetas a los médicos que prescriben significativamente más que sus colegas en situaciones comparables.
Los médicos residentes, también movilizados, denuncian la implementación fallida de la reforma que introduce un cuarto año de formación en medicina general.

COMENTA ESTA NOTA