La llamada “cuesta de enero” representa un desafío para las finanzas personales tras los gastos de fin de año, por lo que se ha convertido en un periodo de alta actividad para fraudes financieros y cibernéticos, así como para decisiones económicas apresuradas que pueden comprometer el patrimonio familiar.
Autoridades federales han advertido que, durante este periodo, aumentan los cargos no reconocidos en tarjetas, los fraudes por créditos falsos y el uso poco informado de casas de empeño.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), a través de la Unidad de Inteligencia, Investigación Cibernética y Operaciones Tecnológicas, alertó sobre el fraude conocido como “toque fantasma”, una modalidad que permite realizar cargos no autorizados en tarjetas bancarias o billeteras digitales mediante tecnología de pago sin contacto (NFC).
Este mecanismo consiste en acercar una terminal portátil a una tarjeta o dispositivo con NFC, sin requerir contacto físico, firma o número confidencial. La operación se procesa de forma automática, generalmente sin que la persona afectada lo note en el momento.
La SSPC señala que este tipo de fraude ocurre con mayor frecuencia en lugares públicos con alta concentración de personas, como mercados, eventos masivos y sistemas de transporte, donde los delincuentes aprovechan la cercanía física y los distractores para activar la señal de pago.
Usar carteras o fundas con bloqueo de señales
Guardar las tarjetas en lugares seguros, evitando bolsillos externos
Desactivar el NFC en dispositivos móviles cuando no se utilice
Verificar siempre el monto mostrado en la terminal antes de pagar
Activar alertas bancarias por cada transacción
Revisar de forma periódica estados de cuenta y movimientos
En caso de sospecha, se recomienda contactar a la Unidad de Policía Cibernética de la entidad correspondiente y consultar la Ciberguía oficial de la SSPC: https://www.gob.mx/sspc/documentos/ciberguia?idiom=es.
Créditos exprés
Otro de los fraudes que se intensifican durante la cuesta de enero son los llamados “créditos exprés”, una práctica identificada por autoridades financieras como un engaño recurrente dirigido a personas con urgencia económica.
Este fraude opera cuando personas que se hacen pasar por empleados de instituciones financieras contactan a las víctimas por teléfono o redes sociales, ofreciendo créditos inmediatos, con pocos requisitos y supuestas mensualidades bajas. Para “asegurar” el préstamo, solicitan anticipos de dinero, bajo pretextos como gastos de apertura, comisiones, gestión o garantías, generalmente por un monto cercano al 10 % del crédito ofrecido.

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