Con la revisión del T-MEC en puerta y el interés de Donald Trump por el petróleo venezolano, el Gobierno mexicano verá reducido su margen para fungir como intermediario entre el país sudamericano y su socio comercial, consideró Carlos Pérez-Ricart.
Durante su participación en el conversatorio sobre la situación en Venezuela convocado por el CIDE, el doctor en Ciencias Políticas dijo que desde el 2019, México había actuado como mediador en varios conflictos en la región, sin embargo, ahora no podrá desempeñar ese papel para no molestar al magnate republicano.
"(El conflicto) deja a México en una posición muy incómoda. Por un lado, la Presidenta (Claudia Sheinbaum) obviamente tiene que desautorizar la intervención, pero no tanto, sin hacer demasiada alharaca, porque estamos negociando el Tratado de Libre Comercio, porque está la bota del imperio a punto de intervenir. Entonces reduce a casi nada la posibilidad de defender el hecho de que una nación hermana esté siendo invadida.
"Hasta el 24 me parece que (México) había sido un país bisagra importante en las negociaciones. Se va a acabar eso, porque ante la disyuntiva de molestar a Washington o seguirse poniendo como una plataforma, justamente para que las oposiciones y el oficialismo convergen, me parece que a México se le redujo ya ese espacio de maniobra, y terminará por adaptarse a Washington", sostuvo.
El pasado 3 de enero, la Administración de Donald Trump intervino militarmente la capital venezolana para aprehender a Nicolás Maduro.
Tras el operativo, el republicano ofreció una conferencia de prensa en la que trató de justificar el operativo, pero sin un hilo conductor, recordó Pérez-Ricart.
"Cuando pensamos en una intervención tan brutal como la de Rusia, Ucrania, tenía, digamos, un orden justificatorio. Incluso, si pensamos la pelea entre Hamas y el estado de Israel, ambos lados podrían justificar a su manera lo que se da ahí, no porque yo esté de acuerdo. Pero lo que se dio el 3 de enero rompe con cualquier intento de explicar de manera más o menos orgánica, más o menos ordenada, lo que pasa en Venezuela", señaló.
Paradójicamente, añadió, Venezuela, país que intentó ser una alternativa geopolítica en los últimos veinte años, probablemente lo que pase a hacer es convertirse en un protectorado de Estados Unidos.

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