En un partido que tuvo de todo —goles, postes, connatos de bronca y una dosis alta de drama—, Cruz Azul se llevó una victoria de oro tras vencer 2-1 a las Chivas Rayadas del Guadalajara. El Estadio Cuauhtémoc fue testigo de cómo la jerarquía de Carlos Rodríguez apareció en el momento justo para apagar una reacción bravía del conjunto tapatío.
El Toro abrió el camino
Desde el silbatazo inicial, los ánimos estuvieron a tope. Apenas al minuto 5, Palavecino y Aguirre ya estaban amonestados, reflejando la intensidad de un Clásico. Tras varios avisos en ambas áreas, la paridad se rompió al minuto 34 cuando Gabriel "Toro" Fernández se elevó con potencia para conectar un centro preciso y vencer a Raúl Rangel, poniendo el 1-0 que mandaría a los celestes con ventaja al descanso.
Chivas reacciona con la "Ley del Ex"
En el complemento, Gabriel Milito movió sus piezas buscando mayor profundidad. Los ingresos de Camberos y Sepúlveda le cambiaron la cara al Rebaño. Camberos estuvo a punto de empatar con un disparo que hizo temblar el poste al minuto 78, apenas instantes después de que Cruz Azul también estrellara un balón en el metal vía Jeremy Márquez.
La insistencia rojiblanca dio frutos al minuto 80. Ángel Sepúlveda cumplió con la inexorable "Ley del Ex" al rematar dentro del área para poner el 1-1, silenciando momentáneamente a la tribuna local y dando la sensación de que Chivas podía llevarse el botín completo.
El rugido final de La Máquina
Sin embargo, el gusto le duró poco al Guadalajara. Solo cuatro minutos después del empate, al 84', Charly Rodríguez apareció sin marca frente al portero para definir con frialdad y devolverle la ventaja a Cruz Azul. El mediocampista mexicano firmó el 2-1 definitivo, desatando la euforia en la capital.
A pesar de los siete minutos de compensación y los intentos finales del Rebaño, Cruz Azul bajó la cortina y aseguró tres puntos fundamentales que los mantienen en la parte alta de la tabla, mientras que Chivas se va con el sabor amargo de haber rozado la remontada pero quedarse con las manos vacías.

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