Andrés Roca Rey sigue bajo observación tras la grave cornada sufrida en la Maestranza de Sevilla, una herida de 35 centímetros en el muslo derecho que encendió las alarmas durante la Feria de Abril. El torero peruano firmó una de las faenas más impactantes del serial ante Soleares, un toro de enorme exigencia, y se jugó literalmente la vida al entrar a matar.
Tras pasar la noche en la UCI, fue trasladado a planta en el hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz. Lo más llamativo, según su entorno, no fue su preocupación por la cornada, sino por saber si el toro había doblado después de la estocada. Incluso antes de entrar al quirófano, preguntaba si había caído. Cosas de figura grande.
Su apoderado, Luis Manuel Lozano, explicó que la cornada fue “muy grande, pero limpia”, destacando que no hubo daños graves en arterias ni nervios. Aunque la recuperación dependerá de la evolución, los médicos estiman al menos un mes de baja por la magnitud del destrozo muscular.
El mundo taurino permanece pendiente de su evolución, así como de la de Morante de la Puebla. Roca Rey ya tuvo que cancelar su gira por México y su presencia en compromisos clave como Valladolid, Jerez y, especialmente, San Isidro dependerá de su recuperación.

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