Pese a que el Banco de México (Banxico) ha reducido la tasa de interés de referencia hasta el actual nivel de 6.50 por ciento, las tasas de interés de los créditos bancarios a la vivienda siguen ubicándose en cerca del 10 por ciento.
Esta limitada reducción en las tasas de interés de largo plazo para los créditos hipotecarios y la debilidad del mercado laboral formal generarán que, en el corto plazo, la demanda de crédito a la vivienda continúe desacelerándose, anticipó el área de Estudios Económicos de BBVA México.
"Las tasas de interés hipotecarias han mostrado cierta rigidez a la baja, de tal de forma que las tasas implícitas de la cartera siguen ubicándose cerca del 10.0 por ciento anual.
"Estos elementos sugieren que, en el corto plazo, la demanda de crédito a la vivienda continuará desacelerándose en la medida en que las bajas tasas de crecimiento del empleo formal en 2025 continúen reflejándose, la recuperación de los salarios reales se modere y no haya una disminución significativa en las tasas de interés de largo plazo", indicó la institución financiera en su Reporte Mensual de Banca y Sistema Financiero, publicado hoy,
En mayo de este año, el crédito vigente a la vivienda registró una tasa de crecimiento real anual de 1.0 por ciento, lo cual fue superior al 0.5 por ciento registrado el mes previo, y en línea con la tasa promedio del primer trimestre de 2026, de 0.9 por ciento.
Pero si se observan los segmentos de este tipo de crédito, se tiene que el saldo de crédito para vivienda media-residencial (que representa el 96 por ciento del saldo del crédito total a la vivienda), registró en mayo una tasa de crecimiento real de 0.7 por ciento, inferior al 1.0 por ciento observado el mes previo y ligeramente por debajo del promedio del primer trimestre de 2026, que fue de 0.9 por ciento real.
En contraste, el crédito para la vivienda de interés social registró una expansión a tasa anual real de 6.4 por ciento, la de mayor magnitud desde abril de 2014.
BBVA dijo que el moderado dinamismo observado en el crédito a la vivienda se explica principalmente por la debilidad en el desempeño de los indicadores del mercado laboral y la limitada reducción observada en las tasas de interés de largo plazo.
"Tomando en consideración que el crédito a la vivienda responde con rezago al comportamiento del empleo formal, la demanda observada estaría respondiendo a las condiciones de empleo registradas en el cuarto trimestre de 2024, cuando las tasas de crecimiento del empleo comenzaron a disminuir para situarse en 1.1 por ciento promedio.
"Por su parte, el salario real registró en mayo de 2026 una tasa de crecimiento anual
de 2.5 por ciento, aún por debajo de la tasa promedio observada en el primer trimestre de 2026 (que fue de 3.0 por ciento anual) y, a su vez, inferior a la tasa promedio observada durante 2025, cuando tal crecimiento fue de 3.4 por ciento", destacó en el reporte.

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