Una investigación científica basada en el análisis de casi mil años de registros de corales de las Islas Galápagos indica que el cambio climático podría estar haciendo que el fenómeno de "El Niño" sea más extremo, de acuerdo con una publicación de Los Ángeles Times.
La publicación de Science coincide con advertencias de especialistas y organismos internacionales sobre el actual "Súper Niño", el cual se proyecta como el más fuerte registrado históricamente.
Desarrollo del actual del "Súper Niño"
El actual fenómeno de El Niño, que comenzó a formarse en junio de 2026, se está desarrollando a una velocidad mayor que los eventos históricos precedentes de 1997-98 y 2015-16, rebasando los límites de temperatura promedio previamente observados. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) emitió un pronóstico en el cual advierte una probabilidad cercana al 100% de que las condiciones de "El Niño" se prolonguen hasta febrero, extendiendo sus repercusiones globales de sequías, inundaciones y calor extremo.
El secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, declaró mediante un comunicado que el fenómeno de El Niño "se está redimensionando ante nuestros ojos", señalando que el constante incremento de las temperaturas de la superficie del mar coloca al planeta en una zona de peligro por condiciones meteorológicas extremas.
Reconstrucción térmica mediante corales
El estudio, publicado recientemente en la revista académica Science, analiza la variabilidad de las temperaturas oceánicas a lo largo del tiempo utilizando muestras de corales de las Galápagos, un archipiélago situado en el área de mayor impacto de El Niño en el Pacífico oriental.
Debido a que el instrumental científico satelital y de medición directa comenzó a emplearse de manera sistemática a partir de la década de 1980, el equipo de investigación recurrió a la composición química de los esqueletos de carbonato de calcio de los corales. Analizando la proporción de estroncio y calcio, así como la concentración de isótopos de oxígeno presentes en las capas de crecimiento coralino, los investigadores pudieron mapear con precisión mensual las temperaturas oceánicas del último milenio.
Los resultados de la investigación arrojan que:
Los eventos modernos de El Niño son aproximadamente un 36% más fuertes que los registrados en la era preindustrial (mediados del siglo XIX).
Se identifica una amplificación del 16% en la intensidad de las oscilaciones de temperatura durante los últimos 40 años.
La variabilidad climática se ha vuelto asimétrica, mostrando una tendencia a generar eventos cálidos (El Niño) más extremos, mientras que la fase fría (La Niña) no presenta una intensificación equivalente bajo las condiciones de calentamiento global.
Julia Cole, paleoclimatóloga de la Universidad de Michigan y autora principal del artículo, precisó que las oscilaciones térmicas que caracterizan a El Niño han sido sustancialmente más severas en las últimas cuatro a cinco décadas que en cualquier otro periodo previo al inicio del calentamiento industrial.
Debate científico y variables en consideración
Pese a los patrones identificados en los corales, la comunidad científica mantiene una discusión activa respecto a si el uso de combustibles fósiles es la causa directa de la intensificación de El Niño.
Zeke Hausfather, climatólogo de Berkeley Earth, señaló que el estudio aporta más elementos al debate, pero advirtió que trabajar con registros indirectos —o "proxies"— como los corales conlleva márgenes significativos de incertidumbre. Asimismo, subrayó que el fenómeno continúa regido principalmente por la variabilidad natural, por lo que no todos los eventos futuros serán intensos de manera sistemática.
Por su parte, el climatólogo de la Universidad de Pensilvania, Michael Mann, sugirió a través de una publicación que otras variables de carácter externo, tales como la actividad solar o volcánica, podrían explicar las tendencias de temperatura reflejadas en los registros coralinos de la zona.
La autora principal del estudio coincidió en que, dada la impredecibilidad del sistema, no cada evento de El Niño superará al anterior. No obstante, Cole apuntó que, según la evidencia del registro coralino, la variabilidad del sistema no muestra una superposición con las condiciones de la era preindustrial, por lo que estiman poco probable un retorno a los niveles anteriores en el corto plazo.

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