La iglesia católica en México llamó este domingo a colocar la protección de niñas, niños y adolescentes en el centro de la atención a la migración y sostuvo que, antes de cualquier condición migratoria, cada menor que atraviesa el país debe ser protegido en su dignidad y sus derechos.
Con motivo de la 112 Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, que se celebra este 27 de septiembre, la Arquidiócesis mexicana retomó el mensaje del papa León XIV y su lema, “Incluso uno solo de estos niños”, para insistir en que la movilidad humana no puede reducirse a la gestión de flujos migratorios.
“Cada niña y cada niño que atraviesa nuestro país, incluso en medio de una realidad tan compleja como la migración, necesita ser protegido en su dignidad y en sus derechos”, señaló el editorial de su semanario Desde la Fe titulado ‘Antes que migrantes, son niños’.
La publicación describió escenas cada vez más habituales en ciudades mexicanas, con menores esperando en semáforos, terminales o plazas públicas, acompañados por sus familias o solos, mientras los adultos intentan definir su destino.
El texto citó datos de las autoridades migratorias mexicanas según los cuales, durante 2025, los Oficiales de Protección a la Infancia atendieron a 15.656 niñas, niños y adolescentes extranjeros en situación de migración.
De estos, 14.655 viajaban acompañados y 1.001 solos.
También advirtió que muchos de estos menores están expuestos a violencia, hambre, discriminación, tráfico de personas, separación familiar y otras circunstancias que amenazan sus derechos, y recordó que en México quienes se encuentran en movilidad tienen derecho a acceder a la educación pública.
La reflexión subrayó que la respuesta no debe limitarse a cubrir necesidades inmediatas. Un niño, apuntó, necesita jugar, estudiar, sentirse seguro, formar parte de una comunidad y contar con adultos que lo protejan.
También sostuvo que la atención a las personas migrantes no corresponde únicamente a instituciones especializadas y planteó una responsabilidad social y comunitaria desde las posibilidades de cada comunidad local, aunque precisó que esa participación no sustituye las obligaciones del Estado.
En el marco de la jornada, el cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado de México, presidirá este domingo una misa en la Basílica de Guadalupe por las comunidades migrantes y, de manera especial, por las niñas y los niños que viven esta realidad.

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