Este lunes, el gobierno de México suspendió la importación de productos avícolas provenientes de Brasil, tras la confirmación de un brote de la enfermedad de Newcastle en una granja comercial de pollos de engorda, ubicada en el municipio de Nova Itaberaba, en el estado de Santa Catarina.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) informó que la restricción fue anunciada por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), con el propósito de impedir la introducción de la enfermedad al territorio mexicano y proteger la producción avícola.
La Sader explicó que México mantiene el reconocimiento de país libre de la enfermedad de Newcastle, por lo que determinó aplicar las medidas preventivas previstas en los protocolos sanitarios.
¿Qué productos están incluidos en esta suspensión?
La medida sanitaria incluye carne de ave, huevo fértil, pollitos y aves de compañía, además de productos avícolas que transporten viajeros procedentes de Brasil. La restricción busca prevenir la entrada de una enfermedad viral altamente contagiosa.
La medida también contempla los productos avícolas que transporten los turistas procedentes de Brasil, por lo que las restricciones no se limitan a los embarques comerciales.
Senasica bloquea temporalmente el ingreso de productos avícolas
Como parte de las acciones preventivas, la Dirección General de la Senasica inactivó las Hojas de Requisitos Zoosanitarios correspondientes en su plataforma.
Este mecanismo permite impedir temporalmente la entrada de los productos afectados mientras las autoridades sanitarias evalúan la situación epidemiológica en el país sudamericano.
La continuidad de la suspensión dependerá de la información que proporcione el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil sobre las medidas implementadas para atender y controlar el brote.
¿Qué es la enfermedad de Newcastle y por qué preocupa a la industria avícola?
La enfermedad de Newcastle es una infección causada por un virus que puede afectar a diversas especies de aves, especialmente a las destinadas a la producción comercial.
En sus manifestaciones más graves, puede provocar dificultades respiratorias, alteraciones del sistema nervioso, disminución en la producción de huevo y altos índices de mortalidad.
Estas consecuencias pueden generar pérdidas económicas importantes para los productores y afectar la actividad de la industria avícola.
El virus puede propagarse mediante el contacto directo entre aves infectadas y susceptibles, así como por medio de equipos, materiales y superficies contaminadas.

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