Entre Robert Lewandowski, Lamine Yamal y Marc Bernal deshicieron el lío para el Barcelona en el que el Mallorca convirtió el partido en el Spotify Camp Nou, una victoria por 3-0 que sitúa a los de Hansi Flick con cuatro puntos de ventaja al frente de la tabla.
Los baleares, que estuvieron muy bien en el primer tiempo, no pudieron dar respuesta ante un Barça que, como es habitual en esta temporada, ofrece un mejor rendimiento en las segundas partes.
De salida, la banda derecha del ataque del Barça, la izquierda del Mallorca reunió a los dos protagonistas iniciales del partido, aunque uno de ellos, Jan Virgili, se diluyó en el segundo tiempo.
Dos jóvenes insolentes: Lamine Yamal y Jan Virgili, un exbarcelonista que se fue a Mallorca en busca de los minutos que Hansi Flick no le iba a dar.
Virgili, la sensación de los bermellones en este inicio de curso, buscó reivindicarse desde el primer minuto de juego y en prácticamente todos los duelos con Jules Kounde salió victorioso.
Este joven jugador, criado en La Masia, fue traspasado al Mallorca porque con diecinueve años reclamaba protagonismo, algo que en este Barça con Raphinha y Lamine en los extremos, no iba a tener, por eso él marcó en rojo este día en el calendario.
Al Barça le costó entrar en materia. Con un poblado 5-4-1 en defensa, que era un elástico 4-2-3-1 en ataque, el Mallorca se sintió muy bien. Jagoba Arrasate sabía donde tenía que cortocircuitar el juego de los de Flick y al Barça le costó leer el partido prácticamente una media hora.
Hasta entonces, las galopadas de Virgili, el juego de pívot del kosovar Vedat Muriqi, las proyecciones de Mateu Jaume, el talento de Pablo Torre, otro exbarcelonista, y el trabajo de Samu eran los que mandaban sobre el verde.
Avisó Virgili en el 11, en una acción en la que se rifó a Kounde, pero no pudo conectar con Muriqi; un minuto después, con un remate de cabeza demasiado blando, de nuevo en el 17 con otro servicio sobre el nueve bermellón que no pudo aprovechar y otra vez con un remate en el 21.
Fue entonces cuando el Barça reaccionó. Desconectados Dani Olmo y Fermín López, sin capacidad de crear por parte de Casadó y con un Lamine Yamal sobremarcado, a los azulgrana les costaba masticar el partido, pero vieron donde estaba la salida del laberinto.
Lamine Yamal ejercía de efecto imán y en el otro lado, por la izquierda, Marcus Rashford tenía mucho espacio. Ahí empezó a gestarse la manera de darle la vuelta a la situación.
El inglés avisó después de un cambio rápido de juego desde la otra banda con un remate que salió junto al palo de Leo Román en el 26 y tres minutos después, repitió la misma suerte.
Entonces el balón rebotó en un defensa, el rechazo lo cazó Robert Lewandowski que dio una clase magistral de control, recorte y remate en espacio reducido. El polaco puso el 1-0 en el 29. Era su décimo gol en Laliga, el decimotercero del curso.

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