Como un símbolo de la cooperación para erradicar males comunes, México y Estados Unidos inauguraron la Planta de Producción de Moscas Estériles del Gusano Barrenador de Ganado, un proyecto conjunto al sur de Chiapas para contener la plaga que en 1991 se había declarado erradicada del país y que hoy mantiene cerrado el mercado estadounidense a las exportaciones.
"Cuando trabajamos juntos, somos más fuertes y logramos más para la seguridad y la prosperidad común que tenemos", afirmó el Embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson.
"Inauguramos esta extraordinaria instalación, y continuamos trabajando juntos para derrotar a esta plaga que es tan devastadora para muchos. Nuestra proximidad a su gran país, México, y nuestra asociación siguen siendo una prioridad", agregó la Secretaria del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Brooke L. Rollins.
La Presidenta Claudia Sheinbaum también resaltó la cooperación entre México y Estados Unidos, país que ha acusado de que el Gobierno mexicano no hace lo necesario para contener a los carteles del narco, pero insistió en el respeto a la soberanía nacional.
"Nuestra relación con los Estados Unidos debe seguir construyéndose sobre principios muy claros: el respeto mutuo, el diálogo, la cooperación y el reconocimiento de la soberanía de cada nación", dijo en su discurso.
"Esta planta representa algo todavía más profundo: Representa la convicción de que la cooperación para el desarrollo produce resultados. Las enfermedades animales, las plagas y los retos de la seguridad alimentaria no conocen fronteras. Frente a esos desafíos, la mejor respuesta es sumar capacidades, compartir experiencia y construir soluciones comunes. Esta planta ha sido posible gracias al esfuerzo conjunto de los gobiernos de México y de los Estados Unidos.
"También agradecemos al Presidente Trump por esta planta que ha sido instalada el día de hoy, eso es precisamente la cooperación para el desarrollo, sumar capacidades, compartir conocimiento, fortalecer nuestras instituciones y construir soluciones comunes frente a desafíos que compartimos", refirió Claudia Sheinbaum.
La biofábrica que se comenzó a construir en julio del año pasado tuvo una inversión total de 61 millones de dólares, de los cuales la mayor parte fue aportada por Estados Unidos, según se dijo, aunque no se precisó el monto. Los funcionarios estadounidenses, anunciaron además la inversión con otros 83 millones de dólares.

COMENTA ESTA NOTA