La tranquilidad de Funchal, ciudad natal de Cristiano Ronaldo en la isla de Madeira, Portugal, fue alterada tras un ataque directo contra uno de sus símbolos turísticos y deportivos más representativos.
La estatua de bronce de CR7, ubicada en la entrada de su museo personal, fue incendiada de manera intencional, hecho que provocó indignación entre habitantes de la isla y seguidores del futbolista alrededor del mundo.
A través de redes sociales comenzó a circular un video en el que se observa a un joven prender fuego al monumento, para después colocar una bocina con música a alto volumen y realizar gestos y movimientos bruscos frente a la estatua dañada.
El caso tomó mayor gravedad cuando el responsable publicó el material acompañado de un mensaje de tono amenazante: “Esta es la última advertencia de Dios”, lo que encendió las alertas de las autoridades portuguesas.
Gracias a estas publicaciones, unidades de inteligencia cibernética lograron avanzar en la identificación del presunto responsable, quien aparentemente planeó el ataque con anticipación. La policía de Madeira activó un operativo de búsqueda para localizarlo.
Mientras tanto, Cristiano Ronaldo, de 40 años, continúa activo en el futbol profesional y mantiene intacta su ambición deportiva. Actualmente es la máxima figura del Al-Nassr de Arabia Saudita y este miércoles alcanzó los 960 goles en su carrera, acercándose a la histórica marca de los mil.
Con la selección de Portugal, el astro lusitano se prepara para lo que podría ser su última Copa del Mundo, el Mundial 2026, donde su equipo competirá dentro del Grupo K.

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