A sólo unos kilómetros de la frontera con Estados Unidos, en la ciudad de Reynosa, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo: “nosotros negociamos y trabajamos” con el país vecino del norte, pero recalcó que “nunca nos subordinamos”.
Lo anterior, luego de la tensión global que se ha generado a la par de las declaraciones de mandatarios en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, y las constantes referencias que ha hecho sobre México el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Durante dos actos que encabezó ayer la Presidenta en este municipio tamaulipeco, puntualizó que “México siempre va a ser un país libre, independiente y soberano. Y aquí. En esta frontera es todavía más simbólico decirlo”.
La jefa del Ejecutivo federal encabezó ayer la entrega simbólica de las primeras acciones del Programa Viviendas para el Bienestar en la Unidad Habitacional Florencia, ubicada en la periferia de la ciudad, y más tarde se trasladó al Centro de Convenciones, donde también hizo entrega de tarjetas para beneficiarios de programas sociales.
Pese a las bajas temperaturas y fuerte viento que se registraron ayer en la zona norte del país, cientos de personas acudieron a la nueva unidad habitacional para presenciar el acto, donde apuntó que antes de que llegara la Cuarta Transformación, la vivienda se había vuelto “un negocio” durante los gobiernos neoliberales, pero recalcó que “debe ser un derecho; no un negocio, no una mercancía, no un privilegio”.
Por su parte, el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, así como el director general del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, y la titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Edna Vega Rangel, detallaron que para Tamaulipas se estableció una meta sexenal de 84 mil viviendas nuevas, y tan sólo el año pasado ya se contrató la construcción de 45 mil.

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